Mercy es una película de ciencia ficción dirigida por Timur Bekmambetov y protagonizada por Chris Pratt, Rebecca Ferguson, Annabelle Wallis, Chris Sullivan, Kylie Rogers y Kali Reis. Fue estrenada el 23 de enero de 2026 y distribuida por Amazon MGM Studios.
La premisa tiene potencial: en un Los Angeles al borde del colapso, el detective Chris Raven despierta atado a una silla, acusado de asesinar a su esposa. Tiene 90 minutos para probar su inocencia ante Maddox, un juez A.I. que él mismo ayudó a crear. El tiempo corre. La ejecución espera.
Lo que me llevó a verla fue Rebecca Ferguson (soy fan de Dune, Silo y Doctor Sleep), y en eso no me decepcionó. Ferguson hace lo que sabe hacer: sostiene la pantalla con presencia y precisión. Su Maddox es inquietante sin ser caricaturesca, y logra mucho con poco, que es exactamente lo que el papel exige. Si su papel flaquea a veces, creo que es más culpa del guión y la dirección. También Chris Pratt (Guardians of the Galaxy, Jurassic World), pero Pratt y parte del elenco de apoyo, en cambio, se van al otro extremo. Hay sobre-actuación y, en una película donde la tensión depende de la credibilidad, eso cobra un precio.
El problema mayor de Mercy no es su reparto, es su trayectoria. La película arranca bien: el world-building es efectivo, la atmósfera funciona, el misterio engancha. Pero, a medida que avanza, algo falla. Lo que empieza como un thriller tenso se va deteriorando escena por escena hasta llegar a un tercer acto que, honestamente, es un desastre. El antagonista es obvio desde temprano —aunque su motivación no lo sea— y la película remata todo con un típico monólogo de villano.
El CGI tampoco ayuda. Para una película con presupuesto de $60 millones, hay momentos que no tienen excusa.
Y luego está la capa de comentario sobre inteligencia artificial, que la película claramente quería explorar pero nunca desarrolla con suficiente profundidad. Si había una oportunidad de cuestionar seriamente los peligros de delegar decisiones humanas —sobretodo de vida o muerte— a una máquina, Mercy la desperdicia. En cambio, el mensaje que termina filtrándose es incómodo: algo que parece propaganda pro-AI envuelta en estética de thriller y Sci-Fi; algo que en 2026, es difícil de ignorar.
Mercy, sin lugar a dudas, es una de esas películas que te hacen sentir el potencial de lo que pudo ser mientras ves lo que realmente es. 2.5 / 5
La vi, para mi que soy fanático de todo lo que tiene que ver con IA y SciFi, me pareció genial. No la vi con ojos de crítico de cine profundo, hasta la banda sonora me pareció genial. El CGI si tuvo unos cuantos puntos débiles, pero por lo demás me gustó. Saludos.