Equilibrium

Ambientada en años futuros, Equilibrium nos presenta la historia de una civilización cambiada, donde todo lo que nos recuerde el pasado es destruido, incluyendo libros, fotos, música y cualquier tipo de arte. Todo aquel que sea encontrado con algo de esto sería castigado con pena de muerte.

Peor aún, la civilización está exenta de sentimientos. Deben de inyectarse, cada cierto tiempo, una sustancia llamada Prozium que les permite estar inmunes a sentimientos y al tacto.

Aquí entra el clérigo John Preston (Christian Bale) un agente del gobierno encargado de destruir a todo aquel que viole las reglas. Un día olvida tomar su acostumbrada dosis de Prozium y, después de tocar ciertas cosas y volver a sentir emociones, decide ponerse en contra de lo que él mismo ayudó a construir.

Equilibrium es una película muy buena aunque no exenta de errores en la trama. Aún así, me gustó mucho y tuvo una premisa (aunque no original) muy buena para tratarse de diez años atrás.

Tenemos a Christian Bale como protagonista y, junto a él, un buen elenco que incluye a uno de mis favoritos: Sean Bean (quien duró, desafortunadamente, muy poco tiempo en pantalla).
Además, tenemos a Emily Watson, Angus MacFadyen y Taye Diggs, excelentes en sus interpretaciones.

Como decía, Equilibrium es una buena película, tiene su buena dosis de acción, algo fresca aunque poco creíble. Tiene una historia poco superficial y con un mensaje marcado, una atmósfera bien definida y un desenlace satisfactorio.

Además de todo esto, la película es fácil de ver y no es muy larga (107 minutos).

Si aún no la han visto y algún día sienten hambre de ver algo un poco diferente, Equilibrium es una buena opción.

Kung Pow: Enter The Fist

En el departamento de las películas se ve de todo, y no solo me refiero al género; hablo sobre los directores y productores que toman su trabajo con seriedad y cordura mientras hay otros que hacen exactamente lo opuesto…

Sobre esta “oposición” les hablaré hoy.

Kung Pow: Enter The Fist es una película que había visto más de una vez hace muchos años atrás, mayormente por elección grupal. Esto se debe a su alto contenido de “estupidez” que algunos consideramos “gracioso”.

El tiempo pasa, uno envejece y algunas cosas dejan de hacernos reír… Vi la película nuevamente hace poco (para mostrársela a alguien y porque no encontrábamos otra cosa que ver en ese momento).

Me reí mucho, pero más por las memorias pasadas que por el material de la película en sí, el recordar esas escenas y volver a “disfrutarlas”.

Pero bien, le hablaré un poco sobre ella.

Kung Pow: Enter The Fist trata sobre un hombre que busca venganza cuando, en su niñez, un maestro del Kung-Fu asesinó a sus padres.

Esta película fue hecha con poca seriedad, “for the laugh” dirían algunos. Les explico: es una película dentro de otra película; actores de nuestro tiempo son mezclados en filmes de artes marciales de los años setenta, como puestos dentro de producciones añejas.

Steve Oedekerk fue actor, escritor y director de la producción. Un hombre que incluso fue nominado a Oscar en la categoría de “Mejor Animación” por Jimmy Neutron: Boy Genius” (2001).

Se estrenó en el 2002, tiene una duración de 1 hora y veinte minutos y el presupuesto fue de unos 10 millones de dólares (increíble pero cierto).

En fin, la película es tan estúpida que, por supuesto, nos hará reír. Muchas escenas son cómicas a pesar de una trama superficial y personajes mal sincronizados (aunque adrede). Nada nos puede sorprender, veremos vacas luchadoras, ballenas en ríos, villanos con nombres de mujer y hasta una lengua parlante (por más raro que parezca).

Es una película para reírse de lo insólito y de lo idiota que pueden ser algunos productores norteamericanos. Una película que no tiene mucha razón de ser, pero que está ahí, para el disfrute del que quiera.

Gangs of New York

 

Soy parte de la gran cantidad de personas que dicen que son muy pocas las películas de Leonardo DiCaprio que podrían considerarse como “malas“. Lo mismo pasa con el director Martin Scorsese.

Este dúo pone en sincronización sus grandes talentos para desarrollar lo que es “Gangs of New York”, una película lanzada en el 2002 y que me tomó diez años en sentarme a verla; la misma cantidad de nominaciones que obtuvo para los Premios de la Academia (Oscars) en el año 2003.

Tengo que decirles que a pesar de tan gruesa cantidad de oportunidades, se fueron en blanco. Obtuvo nominaciones a mejor actor, mejor cinematografía, mejor vestuario, mejor dirección, mejor guión, mejor música, entre otros.

Como todos sabemos, los colores se hicieron para gustos variados, de igual forma sucede con el arte, la música y, como en este caso, las películas; para mencionar algunos enunciados.

La verdad que, siendo sincero, esperaba más de esta película. Creo que esperé demasiado para verla y eso restó el impacto que podría haber causado en mi, pero esa es mi conclusión definitiva. La película no es mala, pero de verdad esperaba más. Se extiende demasiado hasta el punto de aburrir y, honestamente, ninguno de los actores (salvo Daniel Day Lewis) me sorprendieron en lo absoluto.

Leonardo DiCaprio interpreta a Amsterdam Vallon un joven que fue testigo de cuando Bill ‘The Butcher’ asesina a su padre. Pasan los años y Vallon regresa a esa peligrosa parte de New York (ambientada en los años 1800) en búsqueda de venganza personal.

Apoyando a DiCaprio y a Daniel Day Lewis tenemos actores como Liam Neeson, John C. Reilly y Cámeron Díaz.

Reitero que no me gustó mucho aunque tuvo sus momentos, por ejemplo, la sangrienta batalla de los primeros minutos y las escenas finales que no detallaré por obvias razones.

Son muchas las películas de Martin Scorsese que no he visto, pero entre las que sí he podido ver, creo que esta es una de las más débiles.

Changing Lanes

La resistencia de dos hombres es puesta a prueba cuando ambos luchan por algo que quieren y necesitan enfrentándose en este film que nos presenta una gran polémica moral.

Ben Affleck y Samuel L. Jackson interpretan majestuosamente a dos antogonistas que pretenden hacer de sus vidas algo imposible de vivir mientras luchan por conseguir lo que necesitan.

Una mañana de Viernes Santo, el abogado Gavin Banek (Affleck), en desesperada prisa por llegar a una corte y presentar su caso colisiona, literalmente, con un corredor de seguros lleno de problemas y tratando de salir del alcoholismo, Doyle Gipson (Jackson). El abogado huye la escena dejando atrás una de las carpetas que necesitaba entregar en la corte, mientras que, gracias al accidente, Gipson llega tarde a una audiencia de custodia que dictaría el futuro con sus hijos.

Banek, sin la carpeta que mostraba evidencia importante es culpado de fraude y tiene una hora límite para entregar el documento, de lo contrario podría enfrentar cargos y hasta tiempo en la cárcel. En cambio, Gipson pierde el derecho de tener sus hijos cerca y la tristeza y el rencor se apoderan de él lentamente. Gipson tiene lo que Banek necesita, la carpeta, pero Banek no puede darle a Gipson lo que él pide, que le devuelva 20 minutos de su tiempo.

Con esta introducción empieza el juego del gato-y-el-ratón. Luego unas cuestionables decisiones de ambas partes lo que crea un choque moral y reflexiones un poco tardías.

Lo más interesante de la película son los dos personajes principales, y su desarrollo psicológico durante la corta película. Tenemos dos personalidades únicas al principio del film que a medida pasan los minutos van cambiando mientras vamos conociendo fragmentos de sus vidas. Al final tenemos dos personajes totalmente diferentes, quienes chocan con la realidad y las consecuencias de las decisiones en sus vidas.

Una película algo vieja (2002) y la disfruté por NetflixRD. Recuerden que el vino mientras más viejo, mejor. Las películas de hoy en día están apartando un poco lo que es la actuación (comparándolo con años atrás) y centrándose más en la tecnología para lo visual y efectos en general.

American Psycho II: All American Girl

Esta película nada tiene que ver directamente con la descrita anterior. Es un contexto totalmente diferente de lo que se refiere al universo de Patrick Bateman. Incluso el autor del libro, Bret Easton Ellis, condenó este film y trató de mantenerse lo más lejos posible de ella.

American Psycho II abre con una escena donde Bateman está torturando a una joven justo en frente de una niña, Rachael, quien se escapa y asesina a Bateman y crece con una sed de matar a quien se cruce en su camino.

Con su vista fija en ser una perfiladora del FBI y con un profesor universitario que promete justamente eso al mejor de la clase, Rachael hará lo que sea para alcanzar su meta.

Realmente, no tiene sentido una secuela de American Psycho, y creo que es la razón por la que esta película puntuó tan bajo en las páginas dedicadas a esto. Otro título y quizás le hubiese ido mejor, irónicamente, creo que pensaron que al incluír el nombre de Bateman en el film les hubiese favorecido… No fue así.

Ignoremos el tonto enlace que existe entre ambas películas. Aparte de todo eso, considero personalmente que la película no fue tan mala. Fue bastante entretenida, aunque absurda en muchas partes, y los giros en las escenas finales fueron muy buenos y satisfactorios.

En cuanto a la parte absurda que mencioné, me refiero a ¿cómo una Mila Kunis (19 años en ese entonces) con 5’3 y menos de 120 libras pudo asesinar hombres, colgar mujeres a una soga… y lo más increíble, ahorcar a un joven de más de 6 pies y casi 200 libras con un………………. preservativo? Totalmente, implausible. Además, demasiado maquillaje en Kunis para hacerla parecer una mujer blanca, desastroso. Y pude notar que en su repertorio de armas, nunca utiliza la que vemos en la portada, que de hecho veo a la mujer en ella, y nunca se me llega a parecer a Kunis.

Fuera de todo esto, disfruté la película ignorando el hecho de ser estúpidamente nombrada bajo un clásico de principios del 2,000.