His & Hers es una producción de Netflix que adapta la novela del mismo nombre de la autora Alice Feeney. La serie se estrena en enero del 2026 y cuenta con Tessa Thompson y Jon Bernthal como protagonistas. His & Hers es una serie limitada (no se esperan más temporadas) y tiene seis episodios en total.
Hablé un poco sobre la fuente original en otro post pero la premisa de la serie es sencilla, al menos en papel: Anna Andrews, periodista que ha dejado atrás su carrera tras una tragedia personal, regresa a su pueblo natal en Georgia a cubrir un asesinato. Su ex-esposo, el detective Jack Harper, lidera la investigación y pronto ambos se convierten en sospechosos mutuos. La serie no explora solo el misterio, sino una historia de secretos, rencores y memoria distorsionada.
Al igual que la novela, una de las fortalezas de His & Hers es su formato de relato dual: cada episodio alterna perspectivas, obligando al espectador a cuestionar lo que ve y a preguntarse qué versión de la historia es real. El truco funciona en muchos momentos para mantener la tensión narrativa, y ahí la serie logra su principal atractivo.
Leyendo opiniones en Internet puedo llegar a la conclusión de que la recepción crítica ha sido mixta: en algunos lugares populares tiene puntuaciones moderadas, con elogios a las actuaciones —especialmente a Thompson— y a los giros inesperados, pero también críticas por su tono irregular y su guión.
A mi, personalmente, me gustó tanto el libro como la serie, y casi todos mis amigos más cercanos la vieron sin ningún tipo de recomendación o input mio. De hecho, cuando muchos de ellos la terminaban, yo aún leía la novela. Lo que esto me dice es que la serie logró impacto y alcance aún cuando siento que no tuvo mucho marketing ni publicidad (supe de la existencia de la serie menos de una semana antes de su estreno, de lo contrario hubiera leído la novela con más tiempo anticipado).
Siento que His & Hers no es un misterio al estilo clásico de “resuelve el crimen antes que los protagonistas”, más bien es una historia de percepciones, recuerdos y cómo el pasado puede deformarse hasta hacer dudar de todo y de todos.
Si te gustan los thrillers psicológicos que juegan con la mente y no te incomoda una narrativa que a veces se siente más teatral que plausible o verosímil, esta serie podría atraparte. Si prefieres tramas más cuidadas en lógica y guión, quizá te deje con más frustración que satisfacción.
Con tan solo seis episodios para contar toda la historia y con una estructura trazada para binge-watch, provocar discusión y crear reacciones intensas, yo sí la recomiendo.