Mike Flanagan vuelve a sumergirse en lo extraño y lo humano con The Life of Chuck, adaptando el cuento homónimo de Stephen King. La película sigue la vida de Chuck de manera no-lineal; desde adulto hasta la infancia, mostrando momentos cotidianos que, bajo la dirección de Flanagan, se sienten a la vez familiares y extrañamente inquietantes.
Si leyeron el relato corto de King (se encuentra dentro de la colección «If It Bleeds«) notarán que Flanagan mantiene, como de costumbre, la esencia del autor: en esta ocasión tenemos la reflexión sobre la vida, la memoria y la mortalidad. Pero, como suele pasar en sus adaptaciones, le añade su toque visual y emocional, convirtiendo los recuerdos de Chuck en algo casi tangible, con escenas que mezclan ternura y melancolía.
Me gustó mucho The Life of Chuck, pero creo que se puede disfrutar más cuando se conoce la fuente original.
Como único punto negativo debo admitir que algunas partes del medio se sienten un poco lentas y podrían desconectar a quienes buscan un drama más dinámico o, como suelen encontrar con King y Flanagan, el toque horrorífico. Sin embargo, los elementos fantásticos, sutiles y casi poéticos, funcionan muy bien y nunca opacan la historia central de Chuck.
Es en el desenlace donde la película realmente brilla: emotivo, con un aire de nostalgia y cierre que deja pensando en la vida como una serie de momentos que se repiten, se conectan y se desvanecen.
El reparto es enorme y muy interesante (incluidas varias caras conocidas de las colaboraciones habituales de Flanagan con su equipo): Tom Hiddleston como Chuck, Jacob Tremblay, Benjamin Pajak y Cody Flanagan como versiones más jóvenes de Chuck. También tenemos a Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Mark Hamill, Mia Sara, Matthew Lillard, Rahul Kohli, Harvey Guillén, Nick Offerman, Kate Siegel, Annalise Basso, Samantha Sloyan, Carl Lumbly, Violet McGraw, Trinity Bliss, Heather Langenkamp, Molly Quinn, David Dastmalchian, Taylor Gordon, baterista mejor conocida como The Pocket Queen y, aunque no lo crean, muchos nombres más.
The Life of Chuck es una adaptación íntima y reflexiva que, aunque no es perfecta, captura la esencia de Stephen King y demuestra una vez más el talento de Mike Flanagan para mezclar lo humano con lo fantástico. Muy recomendada.
