Lanzada el día de San Valentín del 2025 en el servicio de Streaming de Apple TV+, la premisa de The Gorge es llamativa: una historia de amor envuelta en un thriller de acción y ciencia ficción con un ritmo aceptable (pero irregular) y una estética visual muy buena (mas no impactante). Sin embargo, a pesar de sus elementos atractivos, la película no logra consolidarse completamente, quedándose en un punto intermedio entre una propuesta innovadora y un ejercicio de estilo sin suficiente sustancia.
The Gorge está dirigida por Scott Derrickson (The Exorcism of Emily Rose, Sinister, Doctor Strange y The Black Phone, para mencionar algunos de sus títulos) y estuvo protagonizada por Miles Teller y Anya Taylor-Joy, con Sigourney Weaver como parte importante del elenco.
Desde el principio, The Gorge nos introduce a sus protagonistas en una relación intensa que desafía la distancia, el tiempo y las circunstancias. La química entre los actores es efectiva y aporta cierta credibilidad a la trama, pero el guión no les da suficiente espacio para desarrollar completamente sus personajes. En lugar de profundizar en sus motivaciones y dilemas, la historia se enfoca más en la acción y los giros narrativos, algunos de los cuales resultan predecibles o forzados.
A nivel técnico, The Gorge impresiona con secuencias de acción bien coreografiadas y un uso creativo de los efectos visuales y los efectos prácticos. La dirección es estilizada y aprovecha al máximo los elementos de ciencia ficción para ofrecer un espectáculo visual. Sin embargo, esta preocupación por lo estético a veces opaca el desarrollo de la historia, lo que hace que algunos momentos emocionales pierdan impacto.
Como dije anteriormente, el ritmo de la película es irregular. Hay escenas trepidantes que mantienen el interés, pero también hay transiciones abruptas y momentos que se sienten apresurados o innecesariamente prolongados. Esto contribuye a una sensación de desconexión en algunos tramos, afectando el impacto global de la narrativa.
En conclusión, The Gorge es una película con mucho estilo y una propuesta interesante, pero que se queda corta en la ejecución de su historia y personajes. Es una buena «película dominguera» para quienes disfrutan de la acción y la ciencia ficción con un toque de romance, pero no logra destacar lo suficiente como para dejar una huella duradera.
