Dice un refrán: «Mejor tarde que nunca», y ahora que lo pienso, no creo que sea un refrán por la simplicidad de las palabras y el rápido entendimiento que provee.
Ahora bien, entrando en materia, los premios de la academia -mejor conocido como los Oscars- se celebraron en Los Angeles, California y ésta fue la octogésima tercera entrega de las estatuillas de oro.
Coloqué la frase al principio ya que fue ahora reciente, casi una semana después de la presentación en vivo, que saqué el tiempo necesario para ver el evento, sin cortes comerciales y el don de poder pausar en cualquier momento.
El evento en sí fue entretenido. Un cómico opening parodeando algunas de las películas nominadas, estelares actuaciones musicales incluyendo a Celine Dion y Gwyneth Paltrow.
Los premios fueron presentados por Anne Hathaway y James Franco, quienes hicieron un trabajo aceptable, aunque creo que no hubo mucha química entre los dos jóvenes, además no sé porqué, pero había algo de James Franco que me molestaba, no sé si el porte de estatua sonriente o sus diminutos ojos, en cambio, Hathaway se lució, extravagante con cada vestido, bastante graciosa y hasta sorprendente con su canto -aunque fuera para hacer reír a la audiencia-.
Los actores y personajes que presentaban las nominaciones también desempeñaron buenos roles, desde la gracia de Robert Downing Jr. y Jude Law hasta la seriedad de Tom Hanks y Oprah Winfrey. Cabe mencionar que me gustó la manera en que Jeff Bridges y Sandra Bullock presentaron respectivamente a cada nominado en las categorías de mejor actor y mejor actriz.
De las nominaciones y ganadores no pienso abarcar mucho -o nada- ya que hace poco les facilité la lista en un cómodo enlace.
Lo que sí cabe destacar que el discurso más emotivo fue el de Natalie Portman y el más cómico fue el de Colin Firth cuando ganaron los premios a mejor actriz y mejor actor respectivamente.
El cierre del evento fue emotivo, y afirmo que tengo una debilidad con los niños cantando -pero no se lo digan a nadie, por favor-.
Pues bien, para cerrar, es lógico y natural que ya hayamos empezado a disfrutar de películas recientes, de este mismo año que corre, y poco a poco veremos algunas con una calidad superior que sin duda alguna estarán en las listas de nominaciones el próximo año.
Solo queda disfrutar el presente y ver que nos depara el futuro cinematográfico.