Vertigo

Vertigo es una de las películas más aclamadas del clásico director Alfred Hitchcock, fue lanzada en el 1958 y fue nominada a dos Premios de la Academia un año después.

Basada en la novela “D’Entre Les Morts” (de entre los muertos) de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, Hitchcock recluta a su acostumbrado actor James Stewart y le añade a la mezcla a Kim Novac, Tom Helmore y Barbara Bel Geddes.

Vertigo nos narra la historia de John “Scottie” Ferguson, un detective de San Francisco que se retira después de un evento traumático que generó en él una aguda acrofobia (miedo irracional e irreprimible a las alturas). Un amigo de Scottie le pide que siga a su esposa ya que alega que algo extraño sucede con ella. Scottie accede a regañadientes a la petición y termina obsesionándose por la mujer. Y, por supuesto, su acrofobia lo defraudará en algunas ocasiones.

La actuación de James Stewart es muy buena, tomando en cuenta la época. Su contraparte, Kim Novak no me sorprendió bastante a pesar de haber interpretado dos papeles fundamentales en la historia. Aún así, Novak termina ejecutando un personaje memorable. Los demás actores del reparto son creíbles en sus roles.

Más que por la actuación, el film brilla por lo visual que, dada la época, es increíble. También brilla por el guión cargado de suspenso y tensión psicológica.

En resumen; la dirección, la actuación, los sets, vestimentas, música, guión y demás aspectos es que convierten con suma facilidad a Vertigo como un clásico de todos los tiempos.

Rear Window

Alfred Hitchcock es considerado hoy en día uno de los maestros detrás de las cámaras, nombramiento aún dado a pesar de tener más de 30 años fallecido.

Hitchcock dirigió más de 60 títulos y hoy les hablaré un poco sobre “Rear Window”.

Lanzada en el 1954, Rear Window fue escrita por John Michael Hayes, quien adaptó un guión basado en el relato de Cornell Woolrich, “It Had to be Murder”.

L.B. “Jeff” Jeffries es un fotógrafo profesional que sufre un accidente mientras toma fotos en una carrera de autos. Se rompe una pierna y, con yeso puesto, es enviado a su apartamento a descansar mientras se recupera. Con más nada que hacer, Jeff se sitúa cerca de la ventana posterior de su apartamento y observa a sus vecinos. Jeff, después de ver algunas cosas extrañas, empieza a creer que uno de sus vecinos ha asesinado a alguien. Su amigo detective no le cree, pero junto a su novia y a su enfermera tratan de desenredar el nudo que ata ese misterio.

James Stewart da vida al lisiado Jeff, Grace Kelly interpreta a la novia de Jeff, Lisa Carol Freemont. También tenemos a Wendell Corey como el detective amigo de Jeff y a Thelma Ritter personificando a la enfermera. Todos hacen muy buen trabajo en sus papeles y dan vida a una historia memorable, llena de intriga, cuestionantes y suspenso.

Como muchas películas de esos tiempos, Rear Window tiene un ritmo pausado, algo lento, pero que no llega a aburrir ya que ocupa tu mente con preguntas y formulando opciones de desenlace.

Hitchcock logra crear en nosotros la sensación de que estamos observando a alguien que observa a unos terceros, así de grandioso es detrás de las cámaras. Imagino a Hitchcock, más arriba, observándonos a nosotros, mientras observamos a Jeff, mientras éste observa a sus vecinos. Una cadena lograda con máxima eficiencia. ¿Quién observará a Hitchcock?

Rear Window es un ejemplo del cine clásico, una película que carece de efectos y esos asuntos modernos que se usa hoy en día y aún así cautiva con su tremenda actuación, tremendo guión, tremenda dirección… De verdad, un clásico tremendo.

Desde el 1997, Rear Window se encuentra en el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser considerada cultural, histórica o estéticamente significativa… ¡y lo merece!

Próximamente comentaré sobre otras películas de Hitchcock.