Hoy, 21 de abril del 2026, Xbox hizo algo que la industria de los videojuegos ─o ninguna industria, se puede decir─ no acostumbra: bajar precios.
Game Pass Ultimate pasa de $29.99 a $22.99 al mes, y PC Game Pass baja de $16.49 a $13.99. Los cambios son efectivos desde hoy mismo. Los planes Essential y Premium se quedan donde están, a $9.99 y $14.99 respectivamente.
En contexto; en octubre del año pasado, Microsoft subió el precio de Ultimate de $19.99 a $29.99 de un solo golpe —un aumento del 50%— y la reacción de la comunidad fue exactamente lo que uno esperaría. Personalmente yo cancelé mi suscripción ya que entendía que una mensualidad no debería costar la mitad (o casi la mitad, dependiendo) de lo que vale un videojuego a precio completo. Además, el monto al año es abismal en comparación con otros servicios similares.
La decisión de hoy es, en gran medida, una respuesta directa a esa crítica. La nueva jefa de Xbox, Asha Sharma —quien reemplazó a Phil Spencer en febrero— ya había dicho internamente que el servicio se había vuelto demasiado caro.
Sharma dice:
«Game Pass es central para el valor del gaming en Xbox. También está claro que el modelo actual no es el definitivo. A corto plazo, Game Pass se ha vuelto demasiado caro para los jugadores, por lo que necesitamos una mejor ecuación de valor. A largo plazo, evolucionaremos Game Pass hacia un sistema más flexible, lo que tomará tiempo para probar y aprender.»
Hay un catch, claro, porque siempre hay un catch: los juegos nuevos de Call of Duty ya no llegarán al servicio el día de su lanzamiento. A partir de ahora, los títulos nuevos de la franquicia entrarán al Game Pass aproximadamente un año después de su salida al mercado. Los juegos de CoD que ya están en el catálogo —incluyendo Black Ops 6 y Black Ops 7— permanecerán. Es un intercambio que, a decir verdad, tiene sentido: el ahorro anual a raíz de la reducción de precio es mayor que lo que cuesta comprar el juego nuevo de Call of Duty por separado.
Personalmente no soy fan de esa franquicia, por lo que no me veo afectado como consumidor.
En cuanto al resto de los beneficios, todo sigue igual. Ultimate continúa incluyendo cloud gaming ilimitado, acceso a EA Play, Ubisoft+ Classics, los in-game perks mensuales para juegos como League of Legends, Valorant y Warzone, el Rocket Pass Premium de Rocket League, y la suscripción de Fortnite Crew —con el Battle Pass, el OG Pass, el LEGO Pass y el Music Pass incluidos.
En un momento donde todo sube —consolas, juegos, suscripciones de streaming— ver a Microsoft moverse en la dirección contraria es, cuando menos, refrescante. Si la decisión se sostendrá a largo plazo es otra conversación, pero por ahora, hoy es un buen día para ser suscriptor de Game Pass, o para considerar regresar.
