Opinión Sobre la Película «The Housemaid» (2025)

Hace unos días les hablé del libro The Housemaid de Freida McFadden y, como mencioné al final de esa publicación, ya existía una adaptación cinematográfica. Pues bien, aquí estamos.

La película está dirigida por Paul Feig y cuenta con las actuaciones de Sydney Sweeney como Millie, Brandon Sklenar como Andrew y, quien se «roba el show», en mi opinión, Amanda Seyfried como Nina Winchester.

La premisa es la misma del libro: Millie necesita un nuevo comienzo, acepta trabajo como empleada doméstica en la mansión de los Winchester y pronto descubre que nada en esa casa es lo que parece. Hasta ahí todo igual.

Ahora bien, ¿cómo se compara con el libro?

Para ser honesto, la película me gustó un poco más. Y eso es algo que no siempre pasa con las adaptaciones. Feig, que no es un director que suelo perseguir, entiende que el cine necesita un tercer acto más contundente que el que ofrece la novela, y aquí la película se beneficia enormemente de esa decisión. Los últimos 25 minutos suben las apuestas de una manera que el libro, con toda su prosa corta y su estilo de hacernos querer leer «one more chapter», simplemente no podía lograr de la misma forma. El ritmo visual hace el trabajo que hacían los capítulos cortos en la novela, y funciona.

Sin embargo, hay una pérdida notable en la adaptación: el personaje de Enzo.
En el libro, Enzo tiene un peso importante en la historia de Millie y en la atmósfera general de la novela. En la película, interpretado por Michele Morrone, queda reducido a algo casi decorativo. Es una lástima, porque su presencia en el libro añade varias capas que hubiera enriquecido el filme.

Por otro lado, si hay algo que eleva esta película por encima del promedio es Amanda Seyfried. Su interpretación de Nina es, sin exagerar, lo mejor del filme. Seyfried navega entre la fragilidad, la inestabilidad y algo mucho más oscuro con una precisión exquisita. Hay momentos en los que no sabes si sentir lástima o miedo, y eso es exactamente lo que el personaje requiere. Es el tipo de actuación que recuerdas mucho después de que terminan los créditos.

Sydney Sweeney como Millie cumple. No es un papel que le exija mucho rango, pero en los momentos donde la película le pide más, ella responde.

En conclusión, The Housemaid es una adaptación sólida y entretenida que, en algunos aspectos, mejora su fuente material. No es cine para críticos ni pretende serlo — es un thriller doméstico con giros que funcionan. Una buena ‘película de viernes en la noche‘. Y si el éxito en taquilla (casi $400 millones con un presupuesto de $35 millones) dice algo, es que el público estuvo de acuerdo.

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