Opinión del Libro “Paradox Bound” (2017) de Peter Clines

Seguido de mis comentarios sobre The Cloverfield Paradox, aparentemente sigo por la línea de las paradojas con una novela de unos de mis autores favoritos, Peter Clines. El libro en cuestión se titula Paradox Bound y se publicó en Septiembre del 2017 por la editorial Crown.

Peter Clines no es tan popular como, digamos, Stephen King o Dan Brown, pero tiene un sólido grupo de seguidores, en el cual me incluyo. He leído varias novelas de Clines, entre ellas; 14, The Fold y Ex-Heroes. Todas muy buenas. Todas totalmente recomendables.

14 y The Fold, aunque no tienen una conexión marcada, forman parte del mismo universo que el autor ha empezado a crear. Ex-Heroes, por su parte, es la primera novela de una serie que sigue los acontecimientos de un grupo de superhéroes luchando contra zombies en un Estados Unidos devastado.

Ahora bien, aterrizando en el punto, Paradox Bound parte de una premisa ya bastante utilizada: viajes en el tiempo. “Viajes a través de la historia“, me corregiría la protagonista de la novela.

“Can you just give me a simple version?”
“I’m sorry, Mr. Teague, but no. This may be difficult to believe, but the mechanisms of traveling through history defy simple explanation.”

La primera oración del libro es la siguiente:

Eli Teague was eight and a half years old the first time he met Harry Pritchard.

La primera oración del segundo capítulo reza así:

Eli was thirteen years old the second time he met Harry.

Por último, el tercer capítulo empieza de la siguiente manera:

Eli was twenty-nine the third time he met Harry.

Como pueden darse cuenta, Eli Teague era un niño la primera vez que conoció a Harry. Harry puede parecer un nombre masculino, pero la verdad es que Harriet Pritchard prefiere que la llamen así.
Vestida con extraños atuendos Eli se encuentra con la joven mientras parece arreglar un auto viejísimo. Un Ford Model A, para ser más precisos.

Poquito tiempo después, Harry se marcha y Eli se da cuenta de que ella está siendo seguida y atacada por otro auto viejo (un Hudson Hornet), en el que se encuentran dentro hombres sin rostros.

Eli Teague, sin aún alcanzar la pubertad, se encuentra asustado pero, a la vez, emocionado; pues vive en Sanders, Maine; una ciudad tranquila donde no pasa absolutamente nada.

Durante las siguientes décadas, Eli se encuentra con Harry varias veces. Eli crece mientras que Harry permanece igual a la primera vez. El joven empieza a obsesionarse con la chica y no es hasta cuando está adulto que decide aventurarse a encontrarla.

¿Quién es Harriet Pritchard? ¿De dónde viene? ¿Qué busca? Eli quiere respuestas, pero obtendrá más de lo que estaba buscando.

Puedo estropear mucho si sigo hablando de la historia. Es un libro que preferiría recomendar sin que sepan nada de la trama, pero algo más añadiré a la sinopsis. Harry pertenece a un grupo que viajan a través del tiempo (de la historia) buscando El Sueño Americano. No el Sueño que se menciona hoy en día, un Sueño Americano que es verdaderamente palpable y que parece haber sido creado por dioses egipcios. Un artefacto que puede moldear el futuro del país y dar poder a quien lo tenga en sus manos.

Estos viajeros, con sus andanzas entre la historia, andan quebrantando las leyes del tiempo y el espacio y es por eso que son perseguidos por unos seres sin rostro.

Eli, en muy poco tiempo, se verá entremezclado con estos viajes, la búsqueda del Sueño y la persecución por parte de los hombres sin rostro.

Paradox Bound es una novela emocionante. Viajes por diferentes eras dentro de la historia americana, personajes culturales que hacen cameos (en versiones modificadas), muchas millas manejadas en autos vintage, escenas de acción y persecución auspiciadas por los misteriosos villanos de la novela. Todo esto aparte de una buena relación que va germinando a medida que transcurren los acontecimientos entre los personajes principales.

El libro tiene un buen arranque, pero peca de perderse un poco en la mitad. Hay partes de la trama que tardan bastante en desarrollarse y, como ya les dije, es un libro de viajes y aventuras. Mucho diálogo encerrado en vehículos, trenes, tabernas. Cuando la acción empieza a tomar ritmo ya nos damos cuenta de que la novela casi se acaba.

Paradox Bound es el equivalente a un piloto de una serie de televisión. Una premisa intrigante, una mitad con mucha exposición y un desenlace que te hace desear ver el próximo episodio. Un paréntesis con relación a ésto: Peter Clines dijo en una entrevista que no tiene planeado continuar la historia a menos que tenga alguna idea que no pueda apartar, por lo que ésta novela -por el momento- sería un libro único.

Si gustan las historias de viajes en el tiempo, libros que se enfocan en la búsqueda de artefactos y acción sobre cuatro ruedas, Paradox Bound puede ser un libro para ti.

F. Paul Wilson dice que Paradox Bound podría ser un cruce entre Doctor Who y National Treasure.

Opinión de la Novela Corta “Gwendy’s Button Box” (2017) de Stephen King y Richard Chizmar

Stephen King vuelve a una de sus ciudades ficticias más populares, Castle Rock y esta vez trae a un amigo consigo, Richard Chizmar.

Gwendy’s Button Box sale a la venta en mayo 2017, gracias a la editorial Cemetery Dance.

Es una novela corta que abarca diversos géneros, entre misterio y fantasía con algo de horror, pero que se lee más, para bien o para mal, como un popular Young Adult.

La fecha inicial: 1974.
La protagonista: Gwendy Peterson (“A combination. My father wanted a Gwendolyn -that was his granny’s name- and my mom wanted a Wendy, like in Peter Pan. So they compromised“.)
¿El antagonista? Richard Ferris, un hombre vestido de negro… Man In Black, iniciales RF… Los fans de Stephen King entenderán al vuelo. 😉
El setting: Castle Rock, Maine.

Gwendy Peterson es un jovencita de doce años de edad, debido a su peso los niños en la escuela le dicen “Goodyear” (Michelín, en español), por lo que ese verano se propuso a subir las Suicide Stairs todos los días, ya que entrará a secundaria y pretende empezar desde 0 con sus nuevos compañeros.

En una de esas ‘subidas’, Gwendy se encuentra con un misterioso hombre de negro.

“Hey, girl. Come on over here for a bit. We ought to palaver, you and me.”

Palaver… otra pequeña referencia. 😉

Al final de la conversación, el hombre le entrega un ‘button box’ a Gwendy. Una caja que contiene ocho botones y dos palancas. No diré la función de cada cosa, ya que es parte de lo emocionante del libro.

Gwendy debe proteger la caja… pero esas palancas… y esos botones… tentaciones.

Stephen King admitió empezar la novela y llegar a un punto donde no sabía cómo terminarla, ahí entra Richard Chizmar. King le envió el texto y le dijo: “haz con ésto lo que quieras, de lo contrario nunca tendrá conclusión”. Y Chizmar completó el resto, con ayuda de King, por supuesto.

El resultado es una novela corta en la que no puedes decir quién escribió qué, lo que es un punto a favor ya que la química y la comprensión entre ambos hace que el escrito tenga una sola voz.

Gwendy’s Button Box ofrece una buena lectura pero, en lo personal, me pareció muy corta (175 páginas), creo que había potencial para una novela de extensión regular. Y el desenlace es atípico para una obra con el nombre de Stephen King plasmado en la cubierta.

Como dije con anterioridad, el libro parece Young Adult, tiene un toque de ligereza y sentí que se quiere dejar un buen mensaje o moraleja al final. Me gustaría mucho más si supiera de una segunda parte. Ojalá.

La obra también ofrece el arte de Ben Baldwin (portada) y Keith Minnion (interior).

Recomiendo la lectura de Gwendy’s Button Box, la verdad es que es bastante entretenida y se puede leer en unas horas. Lo que no recomiendo, si no eres muy fan de King, es que se compre la edición física, pues es un poco costosa para lo que ofrece. En cambio, la edición digital tiene un precio razonable.

Stephen King próximamente publicará “Sleeping Beauties” junto a su hijo Owen.

De Richard Chizmar tengo en la mira “A Long December”, una extensa colección de relatos cortos.