Anger Management

Como en la vida hay de todo, también hay películas que pasan muchas veces por televisión y alcanzas a verla completa pero en siete distintos días y por pedazos; algo así como el primer día ves el final, otro día un poco de la mitad, otro día el principio… bueno, ya tienen una idea. Luego llega el día donde puedes verla sin interrupciones, desde el comienzo y, cuando acaba la película, lo primero que piensas es “Rayos, ya la había visto completa”… Anger Management, vivo ejemplo de esto.

Esta sencilla película fue lanzada en el 2003, dirigida por Peter Segal y protagonizada por Adam Sandler y Jack Nicholson.

Trata sobre un hombre tímido y reservado que es injustamente sentenciado a diversas horas de terapia de control de ira con un hombre que aparenta estar aún más loco y con mayores problemas que él.

Es una comedia que logra su cometido gracias al personaje de Jack Nicholson (uno de mis viejos actores favoritos y cuyo rostro me hace reír de tan solo verlo). Adam Sandler, en mi opinión, hace el mismo papel al que siempre ha estado acostumbrado y Marisa Tomei se pasó la película entera mordiéndose el labio inferior (parece que se le olvidó que en ese entonces tenía 39 años y eso luce muy poco a esa edad).

Una película despreocupada que puede relajarte por poco más de una hora, Nicholson asegura carcajadas, Sandler no tanto.

The Lincoln Lawyer

Soy asiduo seguidor de Stephen King desde el 2004 aproximadamente. Luego de quedar insatisfecho con la primera novela que leí “La Chica que Amaba a Tom Gordon“, le di una oportunidad e, ingenuo al fin, me hice de “La Larga Marcha” un libro que escribió bajo el seudónimo -ya descubierto- Richard Bachman, me gustó pero no me convenció del todo y le di una última oportunidad adquiriendo -sin querer- un clásico llamado “Misery” y a ese le siguió “Cementerio de Animales” luego otro, otro y otro hasta ahora y por años que vendrán.

Los críticos suelen descargar su ira sobre los escritores y alguno de ellos dijo que Stephen King vendería millones de copias aún si publicara su lista de compras del supermercado. Queriendo decir que aunque sus libros sean malos aún así serían devorados por sus lectores/seguidores.

Les diré, estimados críticos, que yo sería uno de esos que adquiriría esa lista de compras.

El punto de esto es que antes que acabara el año 2011, Stephen King publicó en EW su Top 20 personal, en el que incluía algunas series, películas, libros y algo de música. Entre ellas estaba una que nunca había oído mencionar, la portada pintaba a un Matthew McConaughey sentado sobre un automóvil Lincoln y los colores de la portada mostraba matices de colores especiales dándole un estilo añejo.

Decidí ver esta película cuanto antes y les digo que quedé completamente satisfecho.

Matthew McConaughey interpreta a un abogado egocéntrico y cínico quien representará a un joven con el macabro plan de burlar el sistema judicial dañando, de paso, la vida del abogado.

The Lincoln Lawyer es una película interesante y llena de intriga que nos mantiene al borde de nuestros asientos con su palpable tensión, nos pasaremos tejiendo posibles desenlaces y locas ideas durante cada minuto que transcurre, para tan solo terminar siendo una película muy poco predecible.

Las actuaciones son excelentes, Ryan Phillippe sobresale en gran manera y McConaughey demuestra que puede hacer buenas películas aunque los demás piensen lo contrario. Los actores del reparto cumplen adecuadamente su función; nombres conocidos como los de William H. Macy, Josh Lucas, John Leguizamo y Marisa Tomei entre otros ejecutan bien sus respectivos roles.
Me sorprendí con la actriz Margarita Levieva -a quien había visto en la serie de abc “Revenge”– quien tiene un pequeño rol pero que desempeña admirablemente aunque con algunos deslices con el acento de su idioma nativo.

El director supo tomar grandiosas tomas y en la edición se supo manejar la música y la fotografía creando un delicioso coctel como resultado final.

El film sale airoso hasta en los detalles más mínimos: la relación del título contenido hasta el personaje del chofer y los motociclistas.

En conclusión, The Lincoln Lawyer es una excelente película, de esas que vuelan por debajo del radar y aún así llegan a sorprenderte completamente.