The Tournament

Desde que leí -hace mucho tiempo atrás y por primera vez- “And Then There Were None” (“Los Diez Negritos”) de Agatha Christie (y cuya película les comentaré en otra entrada), de este tipo de lectura y películas he disfrutado enormemente en los últimos años.

Películas como “Mindhunters”, “The Condemned”, el film japonés Battle Royale y la reciente adaptación del libroThe Hunger Games“, para mencionar algunas.

The Tournament es una nueva entrada para las películas de este tipo: un grupo de personas que disputan entre sí una lucha hasta la muerte.

Como en la mayoría de los casos, la trama de esta película es sencilla: cada siete años, un grupo élite de 30 asesinos deben luchar entre ellos en una ciudad poblada hasta que el último quede vivo. El que sale victorioso se lleva 10 millones de dólares. Este torneo está respaldado por una sociedad secreta y apostadora que cubre los daños ocasionados durante su transcurso.

Cada asesino tiene un dispositivo insertado dentro de su abdomen que revela su ubicación en un aparato parecido a un celular de pantalla táctil, aparato del cual depende cada uno de ellos.

Para complicar un poco las cosas, el campeón del torneo pasado ha decidido participar ya que uno de esos asesinos acabó con la vida de su esposa y él busca venganza. También un sacerdote se verá mezclado en todo el asunto sin nada que pueda hacer más que correr por su vida.

Una película sumamente interesante y entretenida, imaginen un cruce entre “Battle Royale” y “Mortal Kombat” con elementos de acción tales como persecuciones, explosiones, artes marciales, disparos, bombas, mucha sangre y amputaciones.

La película tiene a un grupo de talentosos actores, entre ellos Robert Carlyle (“Once Upon A Time“), la tanto bella como mortífera, Kelly Hu; un eye-candy para las mujeres en Ian Somerhalder (“Lost”, “The Vampire Diaries”), para los fans de la segunda temporada de Game of Thrones, tenemos a Liam Cunningham. Además, buena presencia de Ving Rhames y excelentes acrobacias de Sebastien Foucan, quien apenas dice algunas palabritas en todo el largometraje.

A mi me encantó The Tournament, pero es mi gusto, por eso hice la aclaración al principio del post. No obstante, he leído muy pocas críticas positivas en los medios.

Reitero, The Tournament es sumamente violenta y sangrienta, cabezas que explotan a causa de disparos a corta distancia, cuerpos que estallan en pedazos, cubetas de sangre, cuellos rotos, amputaciones, gente en llamas, violencia animal y la lista podría seguir. También escucharán un lenguaje muy adulto con palabrotas por doquier. En lo sexual, se podrán ver algunas mujeres con los senos al aire en un strip-club.

Como pudieron leer más arriba, la trama es sencilla; aún así, creo que fue muy bien desarrollada y el final -para mi- fue 100% satisfactorio. Tantas opciones posibles y no veo detalle que convierta el desenlace en uno malo.

Puede que esté hablando maravillas de esta película, a mi me gustó bastante y mi tarea es hablarles un poco sobre ella. Ahora que saben a qué va todo este rollo, pueden decidir por ustedes mismos y, si la ven, compartir sus opiniones acá.

21 Jump Street

Schmidt y Jenko fueron estudiantes de secundaria, Schmidt era el blanco de todas las burlas, con sus braces y su cabello al estilo Eminem, Por otra parte, Jenko era el popular de la escuela aunque no tan brillante en clases.

Siete años después de terminar la secundaria, ambos se encuentran en la academia de policía y, después de desempeñar una labor mediocre, ambos son enviados a 21 Jump Street, en esta dirección se encuentra una iglesia abandonada y es donde se reúne un grupo de jóvenes policías que trabajarían en misiones encubiertas.

Dada la apariencia física de Schmidt y Jenko (ambos se ven jóvenes), su trabajo es infiltrarse en la secundaria y destapar una operación narcótica dentro de ella.

Jonah Hill (con algunas 40 libras menos) y Channing Tatum protagonizan esta comedia contemporánea basada en una serie de finales de los ’80/inicios de los ’90 del mismo nombre. Junto a ellos el hermano menor del actor James Franco, Dave Franco da vida a uno de los personajes; también Brie Larson, Ice Cube, DeRay Davis, Rob Riggle (actor que me da risa de tan sólo verlo), Chris Parnell (“Suburgatory“) y Jake M. Johnson (“New Girl”).

21 Jump Street es una buena comedia, aunque llena de clichés y que no deja de ser algo predecible. Igualmente, es entretenida y no puedo negar que te hará reír. Es un poco pesada debido a las palabrotas, algo de violencia, el alto consumo de alcohol y drogas y algunas referencias sexuales que pueden desagradar a algunos.

Si poco saben acerca de los antecedentes de este título, se sorprenderán mucho (algo que pasó conmigo) con un cameo en los minutos finales del film.

La película dura unos 109 minutos y transcurre con fluidez, aunque en algunas escenas el tiempo parece paralizarse. La química entre los dos actores principales es muy buena, fácilmente convencen a la audición. Y, en general, como he estipulado, la película es bastante entretenida y graciosa.

Si gustan de películas como Superbad, Knocked-Up, The Hangover y demás, pues 21 Jump Street no los defraudará. Es una de las buenas comedias que nos obsequia el 2012.

Man On A Ledge

Siguiendo con películas lanzadas en el 2012 y, en este caso, con Sam Worthington como protagonista, ahora les comentaré brevemente sobre Man On A Ledge.

Imagino que todos saben lo que es un thriller; ese tipo de películas desenfrenadas, mayormente con ritmo y música acelerados, nos sube la adrenalina con esos momentos tensos y, a veces, sorpresivos que tanto nos llenan de ansiedad. Ese tipo de películas que, por lo general, tienen corta duración y, a veces, nos presenta un giro en la trama o nos deja con un cliffhanger.

Bueno, por ahí va el asunto. Man On A Ledge tiene un poco de eso, así como un poco del género criminal.

Asger Leth se estrena como director adaptando a la pantalla grande un guión de Pablo F. Fenjves, y contando con un presupuesto de 42 millones de dólares, ofrecidos por los productores ejecutivos.

El elenco consta de actores conocidos tales como Sam Worthington, Elizabeth Banks, Edward Burns, Ed Harris y Titus Welliver. También es preciso mencionar la buen labor de Jamie Bell y la bella Génesis Rodríguez (hija del cantante y actor venezolano, José Luis Rodríguez “El Puma”).

Como pueden ver en la foto y como podrán deducir por el título de la película (hombre en la cornisa), el argumento se centra en un hombre que amenaza con suicidarse lanzándose a las calles de Manhattan mientras una policía-psicóloga-negociante trata de evitar el acto. Por otro lado, en el edificio del lado se está llevando a cabo -simultáneamente- uno de los robos más grandes de la actualidad… ¿Coincidencia?

Para los fans de Stephen King, el título de la película -y parte de su argumento- nos recordará un poco a ese cuento llamado “The Ledge” (La Cornisa) lanzado por primera vez en la revista Penthouse en el 1976 y luego, en esa colección de relatos llamada “El Umbral de la Noche” en el 1978.

Es obvio -aunque aclararé como quiera- que no hay ninguna relación entre el relato de mencionado autor y este film.

La película es sencilla, pero les prometo que los mantendrá entretenidos casi desde el principio. Tiene un buen ritmo, actuaciones pasables y buenos giros en la historia aunque crean que las opciones para su conclusión puedan ser limitadas. No es una buena película, tampoco puedo decir que es mediocre… Lo que SI puedo decir es que oscila peligrosamente entre ambas pendientes y, si pueden encontrar algo que la sustituya, pues bien, no los culparía. Ahora bien, si lo que quiere quieren entretenerse sin gastar mucho y dentro de la comodidad de sus hogares, pues, ¡bienvenido seas, Man On A Ledge!

Wrath of the Titans

Después de una catastrófica primera parte -al menos en mi opinión y en la de muchas personas que conozco-, la Warner Bros. decide arriesgarse con una secuela y, a continuación, les hablaré un poco sobre el producto final y sus resultados.

En esta entrega ya han pasado diez años desde los eventos de la primera parte y vemos que Perseus (ahora un poco melenudo), a pesar de tener la virtud de ser un semi-dios,  ha decidido escoger la vida de los mortales. Contrae matrimonio y tiene un hijo. En las primeras escenas de la película, nos  percatamos de que su esposa ha fallecido muy recientemente y Perseus tiene que hacerse cargo de su hijo de diez años, Helios, en una comunidad costera y dedicada a la pesca.
Lo que Perseus desconoce es que entre los dioses hay una disputa y grandes problemas que se avecinan. Es entonces cuando su padre, Zeus, lo visita a la Tierra y requiere de su ayuda… Otra aventura más para el ya conocido héroe de la mitología griega.

Wrath of the Titans contó con un presupuesto de 150 millones de dólares y la dirección estuvo a mano de Jonathan Liebesman (“The Killing Room”, “Battle Los Angeles”). Entre los actores tenemos a Sam Worthington, Liam Neeson, Ralph Fiennes y Danny Huston quienes regresan una vez más en esta parte. Además, contamos con Édgar Ramírez (interpretando al dios de la guerra, Ares), Rosamund Pike (quien reemplaza a Alexa Davalos como Andrómeda), Toby Kebbell (que interpreta al hijo de Poseidon, Agenor), John Bell (como el hijo de Perseus, Helios), entre otros.

Si recordamos bien a Clash of the Titans, nos llegaría a la mente una película con una trama lenta a pesar de sus secuencias de acción, con efectos 3d desastrosos y un protagonista con números negativos en carisma. Elementos que deberían haber descartado una secuela inmediatamente.

Pero bien, aquí tenemos a Wrath of the Titans, y es mi tarea comentarles sobre ella.

¿Es mejor que la primera parte? Definitivamente, sí.
No es una película grandiosa, tiene sus fallas, eso no se puede ocultar. Aún así, poco más de 90 minutos son suficientes para ver a Perseus y los demás acabando con extrañas criaturas mitológicas; entre ellas: Quimeras, Minotauros y Makhais.
Y, por supuesto, no olvidar al titán, Kronos. (Por cierto, un solo titán y la película está titulada en plural, señalándonos “titanes”, pero bueno).

En cuanto al 3D, ésta es otra mejora considerable… Tiene muy buenos efectos y las escenas de acción son increíbles. Y es cierto, nunca tendrá la calidad de “Avatar” (aunque esta película tiene ya 3 años que se lanzó) ni de “Alicia en el País de las Maravillas” pero considero que, en general, hicieron muy buen trabajo. Se sorprenderán esquivando enormes piedras y es muy palpable ese viaje al infierno sobre la superficie rocosa.

Al igual que en la primera entrega, algunas escenas de esta película te aburrirán, son un poco lentas y como que tardan en arrancar -así como un carro que no quiere encender del todo-. Además, creo que algunos de los personajes fueron puestos así no más, para rellenar, sin historiales ni antecedentes.

Sam Worthington, producto de muchas quejas en la primera parte, hizo mejor trabajo en Wrath of the Titans. De los demás no tengo muchas quejas salvo lo que les comenté en el párrafo anterior: algunos personajes deambulaban sin razón de ser.

En conclusión, Wrath of the Titans es una disfrutable mejora de su antecesor Clash of the Titans, pero sólo eso. No esperen fuegos artificiales ni escenas orgásmicas, poco de eso tendrán. Ahora bien, lo que sí pueden esperar es OTRA secuela que ya ha sido anunciada tentativamente para el 2014. Como si ya no fuera suficiente -__-”

De Besos y Chocolates…

 

Si los verdaderos besos pudieran envolverse así como esos chocolatitos de envoltura plateada, estuvieras ahora sentada frente a una gran caja llena de ellos.

Estuvieras destapando besos y comiendo de ellos lentamente, despacio y sin prisas… uno a uno.

Pero, no tienes miedo de que acaben, ¿sabes porqué? Porque ya envié otra caja y está de camino… Esa caja es mucho más grande y con besos mejor guardados.

Ya es tiempo de que vaya acabando de escribir, pues es hora de empezar a envolver otros besos, otros que te enviaré seguido acabe.

Y así será hasta que decidas volver…

Game of Thrones 2×09 “Blackwater”

Olvídense de Arya y de sus amigos, olvídense de lo que está pasando más allá del Muro con Jon Snow, Halfhand, Ygritte y los salvajes, olvídense de Robb, su madre Catelyn y su nueva “amiga” Talisa, olvídense también de Jaime y Brienne; y sí, pueden misericordiosamente olvidarse de Daenerys en este episodio. El centro de este capítulo es el Blackwater, esa masa de agua donde se desarrolla parte de la guerra entre Stannis Baratheon y los Lannisters, encabezados por ¿¿Joffrey?? y Tyrion.

Apenas 11 de los 25 personajes mayores hacen aparición en este episodio, la menor cantidad en lo que va de la serie completa.

“Blackwater” es también el título del episodio. Fue escrito por el mismísimo George R.R. Martin (autor de las obras originales) y dirigido por Neil Marshall, quien conoce el área de las guerras medievales, ya que fue él quien dirigió películas como “Doomsday” yCenturion.

No es mucho lo que puedo decir de este tremendo episodio; quedé muy satisfecho con las secuencias de acción, los acertados diálogos, los giros inesperados y hasta los pequeños cambios con relación al texto original.

Les recuerdo que todo se desarrolla en King’s Landing y Blackwater; verán a Tyrion, Cercei y Joffrey Lannister, además de Sansa, Shae, “El Perro”, Bronn, Stannis, Davos y algunos otros.

Para los que extrañaban la parte despiadada de Cercei, tendrán un poco de ella en este episodio, creo que en el que mayor participación ha tenido. Además, ejecuta unos diálogos muy parecidos a los que recuerdo del libro de manera excepcional.

Pero ya, no diré más. Ustedes saben cómo los productores suelen terminar los episodios, este no está exento. Esos minutos finales causaron bastante controversias entre mis amigos de Twitter en el transcurso de todo el día.

¿Y tú, ya viste el episodio? ¿No? ¿Pues, qué esperas? No dejen que te lo cuenten… 🙂

Personaje del Mes: R.A. Dickey

Robert Allen Dickey es un lanzador de 37 años de edad que juega para el baseball de las Grandes Ligas, actualmente con los Mets de Nueva York y ha jugado previamente en los equipos: Texas Rangers, Seattle Mariners, Minnesota Twins y Milwaukee Brewers.

Ahora mismo es conocido por ser el único lanzador nudillista en toda la Liga. Un “nudillo” es un tipo de lanzamiento el cual es errático y de impredecible dirección, la bola danza en el aire, tal como una mariposa y es imposible de determinar dónde caerá. Por esto, los receptores pasan un mal rato trabajando con estos lanzamientos, así como los bateadores para hacer contacto y los umpires para cantar bolas y strikes. Se llama nudillo por la manera en que se sujeta la bola antes de ser lanzada [ver foto].

Para que puedan percibir a lo que me refiero con el “nudillo” les dejo este corto y sencillo video, donde se lanzan -en cámara lenta- una serie de nudillos.

Volviendo a R.A. Dickey, éste fue escogido por mi como el personaje del mes por tres razones: la historia en que lo convierte en nudillista, el éxito actual con los Mets y el libro que publicó hace poco.

Dickey fue escogido por Texas en el primer round (elección número 18) en el draft del 1996. Su bono por firmar con el equipo era de 810 mil dólares, pero esto se fue abajo cuando uno de los doctores del equipo vio el brazo derecho de Dickey de una manera extraña en una foto. Esto llevó al equipo a evaluar más a fondo a su prospecto y fue cuando encontraron que al lanzador le faltaba el ligamento lateral interno del codo derecho, esto hizo que bajaran la oferta a 75 mil dólares.

Los doctores afirmaban que debía de ser imposible para mi abrir una puerta por el manubrio sin sentir dolor. Lo que convertía el lanzar una pelota de baseball en una proeza.

Dickey pudo debutar con los Rangers de Texas en el 2001. Lanzaba una bola “rápida” (a unas 80 millas por hora), una curva ausente de confiar y un extraño “Forkball”. Lo que Dickey no sabía era que ese forkball realmente era un nudillo más fuerte y, en el 2005, después de años sumidos en al mediocridad, Dickey se dijo que la mejor manera de salvar su carrera sería perfeccionando el lanzamiento.

En el 2006, los Rangers le dieron la oportunidad de probar su nuevo lanzamiento en las Grandes Ligas y fue apaleado en su primer juego permitiendo 6 jonrones. Luego de esto, se perdió la confianza en él y se envió a las menores.

En el 2007, firmó con los Brewers de Milwaukee para un contrato de liga menor y le fue muy bien. Incluso ganó Lanzador del Año del Pacific Coast League con los siguientes números: 12-6, 3.80 de efectividad.

Los siguientes años lanzó de manera regular entre los equipos de Minnesota y Seattle, lanzando tanto para las mayores como para las menores.

En el 2010, firma por un año con los Mets de Nueva York y, en ligas menores, lanza un juego completo permitiendo un solo hit en todo el partido, eso fue el 29 de abril del 2010. Unos 20 días después, es llamado al equipo grande y, desde entonces, comienza a brillar.

No daré muchos detalles, pero ese año Dickey terminó con forja de 11-9 en 26 juegos, 174 Innings lanzados y 104 ponches, manteniendo una efectividad de 2.84, entre los líderes.

Después de tan exitoso año, los Mets lo firman por dos años más: 2.25 millones en el 2011 y 4.25 millones en el 2012 con la opción de firmar en el 2013 por 5.3 millones de dólares más.

En el 2011 no lo fue tan bien como en el 2010, pero fue consistente y rompió varios de sus propios récords lanzando 208 entradas en 32 juegos, ponchando 134 bateadores y manteniendo una buena efectividad de 3.28 a pesar de un débil forja de 8 ganadas y 13 derrotas.

Saliéndonos un poco del Baseball, Dickey es de religión Cristiana y es fiel sirviente a las causas. Trabaja en fundaciones que ayudan a la facilitación de medicina, leche y suministros deportivos a localidades pobres de América Latina.

Es un hombre graduado en Literatura y cuyo hobbie es la lectura. Estudió en la Universidad de Tennessee y se graduó con un índice de 3.35.
Tiene una hermosa -y numerosa- familia como se puede apreciar en esta imagen.

Una de las hazañas que logró el año pasado -sigo hablando fuera del baseball- fue el escalar el Kilimanjaro -la montaña más alta en África (5,895 metros o 19,341 pies por encima del nivel del mar)-. En esta expedición, Dickey buscaba llamar a la atención en cuanto a tráfico de humanos en Mumbai. Llevó a cabo la aventura junto al receptor del bullpen de los Mets, Dave Racaniello y con el lanzador de los Indios de Cleveland Kevin Slowey. Recaudaron aproximadamente 100,000 dólares en esta aventura. No puedo dejar pasar por alto que el equipo de los Mets pidió y amenazó a Dickey para que no realizara ese viaje. El lanzador arriesgó su salario del 2012 (4.25 millones) por esta travesía. Cuando se acercaban a la cima, Dickey tuvo que batallar con la fatiga y nauseas, cuando finalmente llegó a la cima, se expresó a un amigo mediante un escrito que decía: “Dios es bueno”. Este viaje fue inspirado por un libro que había leído llamado “The Snows of Kilimanjaro” (Las nieves del Kilimanjaro) de Ernest Hemingway.

Como si  fuera poco, este lanzador no hace muchó (29/3/12)  publicó un libro autobiográfico titulado “Wherever I Wind Up: My Quest for Truth, Authenticity and the Perfect Knuckleball”, escrito junto al reportero de Nueva York, Wayne Coffey. Aún no he adquirido el libro, pero lo haré. En él, Dickey toca temas tan personales como abusos sexuales que sufrió durante su niñez e ideas suicidas que rondaban después de adulto.

Volviendo al baseball, y para cerrar este post que tanto he disfrutado escribiendo, R.A. Dickey actualmente está teniendo una temporada de lujos. Los Mets han jugado -hasta la fecha- 49 juegos (son 162 por temporada) y Dickey acumula forja de 7-1 y efectividad de 3.06 con 61 ponches en 64 entradas lanzadas. (Para ver sus estadísticas completas, entre aquí).

Con todos estos datos, creo que más que un simple personaje del mes, Dickey debería ser un modelo a seguir.